Esta tarta la hice para mi padre.
Era su cumpleaños, y que mejor que un donut, para el hombre más goloso que he conocido nunca jejeje. Cualquier cosa que tenga azúcar, es decir que sea dulce, será víctima jajaja... sus dulces, su sillón y su televisor, ese es su mayor relax después de un día tras otro de duro trabajo, bueno no todos son tan duros, claro. Pero ese relax lo tiene bien merecido siempre, que voy a decir yo…es el mejor padre del mundo!!! Y de verdad que lo es.
¡Qué buena idea! ¡Un donut gigante!
ResponderEliminarMe encanta... Y seguro que tu padre lo disfrutó muchísimo.
Besos.
L.Gemma (mamá de Sandra Singluten)